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Senior Member
Fecha de Ingreso: abr 2006
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Hola, neny 169.
La relación de dos personas, el amor, es como una planta muy exigente. Requiere de cuidados cotidianos y más o menos periódicos, si no, pues se seca y no sirve más.
El contacto físico es muy importante, y la sensación de la voz de la persona amada frente a la cara, cerca del cuerpo es básica. El vivir cosas juntos, son experiencias enriquecedoras que van haciendo que poco a poco junto van creando ese lenguaje de sobre entendidos, a partir del cual, con una seña, un gesto, un comentario en voz baja, sabemos qué dice el otro y cuales son sus deseos. De pronto en pareja nos vemos completando las frases que inició el otro, porque sin proponérnoslo, hemos aprendido a hablar el mismo lenguaje. Pero esto sólo se logra con la presencia cotidiana de ambos.
Si tú trabajas tanto, y si él no está conforme con su trabajo, y si tú no puedes compartir por lo menos una vez su hobby, no entiendo en dónde has encontrado tú que ambos pudieran tener un punto de coincidencia.
A veces hacemos cmpromisos y arreglos con nuestra pareja, que dependen de nuestros horarios y nuestra situación familiar en particular. Algunos de estos arreglos son factibles cuando estamos casados o vivimos juntos, pero si sólo andamos de novios, esos arreglos se vuelven imposibles, especialmente porque el noviazgo es tiempo de conocimiento y aceptación, y ¿cómo conoces a alguien que no está? Sólo puedes idealizarlo.
Hace algunos años conocí a un hombre muy trabajador, con una vida perfecta, un departamento de lujo en el centro, trajes impecables, esposa de hermosas facciones y atenta, hijo bien educado: todo muy bien. Él trabajaba de noche, su esposa era ama de casa, porque su hijo era pequeño y él ganaba bastante bien y no hacía falta otro sueldo en la casa por el momento.
Trabajaba de noche, repito; llegaba a su casa a eso de las ocho de la mañana, desayunaba y luego se iba a dormir. Se levantaba muy tarde, a eso de las cinco de la tarde, jugaba un poco con su hijo, luego cenaba y se iba a su trabajo.
Un día le ofrecieron el turno de la mañana, en el mismo puesto que él ocupaba. Pero no lo aceptó porque él se sentía muy agusto en su trabajo de noche, porque naide lo molestaba, porque trabajaba tranquilo, y por mil motivos que él ya tenía bien trabajados en su mente.
Al poco tiempo su esposa le pidió el divorcio. A él le dolió mucho y, aunque no me lo creas, se quedó completamente sorprendido (y creo que hasta la fecha lo está) porque nunca entendió por qué. Si nunca le pegaba, si nunca se peleaban, si nunca tuvieron problemas.
Pero nunca se dio cuenta de esto: si nunca hablaban, si nunca tenían sexo (o era muy apurado, por los horarios de trabajo), si él siempre estaba dormido cuando ella estaba despierta, si nunca se veían, si nunca hacían nada juntos.
Esto es muy simple: si no estás, pues no estás. No busques razones en otro lado, porque no hay. Ojalá tú sí puedas ver todo lo que este muchacho no vio a tiempo.
Postada: Luego cambió su horario de trabajo, pero fue más infeliz. Ya no tenía nada.
Adios.
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