Tengo que seguir viéndola
Hola, buenas, mi problema es el siguiente:
Conocí a una chica (la llamaré I) cuando tenía 9 años. Ella era la hija de unos amigos de mis padres, y desde el primer momento me dije que aquella sería la mujer con la que me casaría cuando fuera mayor.
Así lo fui dejando, hasta que tuviera edad para salir con ella.
Cuando tenía 16 años había salido con dos chicas, mi relación con I había sido mínima, de verla sólo dos o tres veces por año, no había ni siquiera amistad, pero siempre la tenía en segundo plano, como esperando el momento en que me pudiera convertir en su amigo y de ahí lanzarme.
Jamás había conocido a una chica que se pareciera tanto a mí en cuanto a creencias y forma de ver la vida.
Fui a un campamento en el que invité a I. Todos los chicos se la rifaban, y yo sufrí mucho, porque creía que había sido un descubrimiento mío, era mi secreto... pero resulta que I era guapísima para todo el mundo, no sólo para mí.
A los 17 años ya había conseguido quedar varias veces a solas con ella, pero yo me sentía indeciso para decirle que para mí había algo más.
I no hacía más que pruebas y jueguecitos para ver si yo reaccionaba, insinuaciones directas que muchas veces organizaban sus mejores amigas. Y yo seguía esperando.
Hasta que un día le presenté a mis amigos y ella no me echó ni cuenta, se fue en cuanto pudo y no me trató como a un amigo ni mucho menos (como máximo como a un conocido).
Así que me harté y le escribí una carta contándole lo que era obvio y diciéndole que lo mejor era no volver a verme con I.
Meses después me enteré que estuvo saliendo durante cuatro días con un chico de los del campamento que a pesar de vivir a 600 kms., se acercó a mi ciudad sin avisarme, sólo para verla a ella. Aquello me dejó desconcertado, yo había estado casi un año trabajando para conquistarla.
Lo peor es que hemos coincidido después de aquello muchísimas veces. Tenemos una gran cantidad de amigos comunes, y a eso se une que sus padres y los míos también son amigos, así que tengo que seguir viéndola.
Como esto sucedió hace dos años (ahora tengo 19) pensé que ya lo tenía superado, pero de vez en cuando sueño que estoy saliendo con ella y me levanto deprimido.
Ahora mi relación con ella es la de llamarnos por teléfono de vez en cuando, y quedamos con nuestros amigos comunes, con lo que inevitablemente nos vemos.
Ella se me está volviendo a insinuar.
Quiero aclarar que he mejorado físicamente desde entonces, ahora no uso gafas y cuido mucho más mi imagen. Ella me ayudó a madurar, ahora soy mucho más seguro de mí mismo y bastante más con las mujeres. Este año no me han faltado pretendientas.
Todo en general me va muy bien en los terrenos personal, social y académico. Pero sin embargo... está ella, que sigue siendo un obstáculo para mi plenitud y felicidad.
P. D.: Para cualquier detalle adicional que les ayude a opinar con más criterio, díganmelo.
Muchas gracias.
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