Gorgias1976 tiene toda la razón, Silke. Encontrar un nuevo trabajo te brindará la oportunidad de conocer gente y de ir saliendo poco a poco de la tristeza.
Añado más: la tristeza que sientes, realmente, viene de dentro de tí misma, sin necesidad de condicionantes externos. Nos pasa a todos. Yo estoy aproximadamente en tu misma situación, tanto por edad como por estudios (estoy con la tesis). La única diferencia es que tengo trabajo más o menos estable, pero con una gran pega: Trabajo en un despacho donde somos muy pocos. No puedo interactuar con mucha gente.
Por supuesto, tampoco he podido independizarme, pero te diré algo al respecto: Por un lado, esa situación es la que tenemos casi todos tus "contemporáneos"; por otro, quizá en tu situación anímica no sería lo mejor, ¿no crees? Si vives en tu casa, por lo menos sabes que tienes a tu familia para que te apoye y te anime en tus momentos bajos, cosa que no tendrías si vivieses sola. Yo pensé hace tiempo en mudarme y desistí de la idea, porque me encontraba muy triste y hubiera sido muy malo para mí. Ahora estoy mejor y podría pensar en ello, pero creo que sólo me marcharé cuando sea lo mejor para mí y para los míos.
Querida Silke: Recupérate. Tómate tu tiempo, el que necesites. Tener un trabajo más o menos bueno no te asegura la felicidad (hazme caso, que sé de lo que hablo), porque si no trazas tus metas, porque si no disfrutas con lo que haces, no lo podrás saborear como lo mereces.
Casi todos los que estamos en esta página somos personas introvertidas, pienso. Por eso preferimos este medio. Pero ser introvertido no es malo; piensa que es una situación pasajera en la que nos metemos "dentro de nosotros mismos", como un calcetín, para sanar aquellos aspectos de nuestras personas que están dañados. Sólo cuando lo hacemos podemos salir abiertamente al mundo. Y tarde o temprano, tú saldrás también para regalarle a ese mundo tu persona, mejorada y lista para decir muchas cosas.
Escucha tu voz interior, Silke.
Te dejo de regalo un dicho de mi abuelo, una persona muy querida para mí (y nunca tuve la oportunidad de conocerle):
"No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista"
Tu mal tampoco durará, y en un día feliz se extinguirá. Un abrazo.
|