Cita:
|
Empezado por molokoton
Tengo 27 años, ella 25, hace un mes me dijo que lo nuestro no funcionaba, no llevabamos demasiado tiempo, tan solo 10 meses, pero creo que habia encontrado la orma de mi zapato, alguien que estaba en mis expectativas.
Al poco tiempo fui a visitarla, me dijo que aun sentia por mi, que me queria, pero que durante estos 10 meses le habia hecho daño. Me dijo que tenia ventaja sobre todos los demas, pero que tenia que aprovecharla.
A los pocos dias me dijo que no me hiciera ninguna ilusion, que no sentia que fuera a replantearse la situacion, ni volver conmigo.
A dia de hoy, un mes despues, tengo la necesidad de saber que hace en cada momento, pienso si puede estar con alguien, imagino que hace en cada momento, que dias sale de fiesta, estoy pendiente siempre al msn para saber cuando se sienta delante del ordenador. No soy celoso en absoluto, pero no me puedo controlar, siento que se esta alejando y me da miedo, quiero saber, conocer porque y a donde se dirige. Necesito que alguien me diga como quitarmela de la cabeza, me voy a volver loco si sigo asi. :(
|
Querido compañero,
sigo con intriga tu caso. Hace ya mas de dos años que no te veo por el foro. Nunca me conecté, nunca te hablé. Hoy revisando el foro me di cuenta de que no te había vuelto a leer desde entonces. Dime que tal te va la vida. Espero que hayas superado tu momento de dolor. A este propósito que quiero escribir algo del maestro Osho, que parafrasea a su vez al maestro Almustafa, un personaje del incuestionable khalil Gibran:
En El profeta, de Khalil Gibran, una mujer pide a Al-mustafa que hable sobre el dolor. ¿Podrías comentar este fragmento?
Y una mujer habló, diciendo «Háblanos del dolor».
Y Almustafa dijo:
Tu dolor es la ruptura del caparazón
que encierra tu entendimiento.
Así como el hueso del fruto debe romperse
para que su núcleo pueda exponerse al sol,
así tú debes conocer el dolor.
Y si pudieras mantener tu corazón maravillado
ante los milagros diarios de tu vida,
tu dolor no te parecería menos maravilloso que tu alegría.
Y aceptarías las estaciones de tu corazón,
así como siempre has aceptado las estaciones
que pasan sobre tus campos.
Y observarías con serenidad
a través de los inviernos de tu sufrimiento.
Gran parte de tu dolor es tu propia elección.
Es una poción amarga
con la que el médico que hay en ti cura tu ser enfermo.
Por lo tanto, confía en el médico,
y bebe su remedio con silencio y tranquilidad:
porque su mano, aunque pesada y dura,
está guiada por la mano tierna de lo invisible,
y el cáliz que trae,
aunque quema tus labios,
ha sido hecho del barro
que el Alfarero ha humedecido
con Sus propias lágrimas sagradas.
Espero que te ayude, hermano de la humanidad.
Recibe mi energía. Que el OHM esté contigo.