Hola nnmvdem
Probablemente has oido hablar del término "reingenieria de procesos". Si no es así te recomiendo que lo busques y te empapes de todo lo que esto te pueda aportar. Probablemente te parezca tedioso al principio, y tal vez pienses que nada qué ver contigo; sin embargo te aseguro que le encontrarás mucha utilidad.
Lo más lógico de pensar en tu caso es que si ya te puso los cuernos es que ya no te respeta ni respeta tu hogar; y tus dudas sobre si sigue o no con esa mujer, sin duda alguna están bien fundadas.
Algunos hombres llegan a una edad en la que necesitan una salida de su casa; es como una especie de segunda adolescencia. Muchas veces este tipo de "escapes" se dan con amigos o hasta con el trabajo; los más inseguros buscan la compañía de otras mujeres. A muchos no les pasa nada y siguen con su pareja como si nada, o deciden escaparse con ella.
Este tipo de situaciones causan un revuelo en las relaciones internas de la familia y se cambian los roles al interior de la casa. El hombre siente que no puede abandonar su casa, por todo el historial que lo retiene y porque no puede existir un rebelde sin su antagónico represor, que en la casa de origen era la madre (o el padre) y que en la cas actual es la esposa, que se convierte en madre del nuevo adolescente. A veces intervienen los hijos, pero éstos no representan un peso sustancial.
Creo que necesitas revisar la posibilidad de reestructurar las relaciones en el hogar y para ello tienes dos opciones:
1.- Aceptar convertirte en la "madre" del nuevo "adolescente" y aprender a tratarlo como tal, a fin de que puedas llegar a acuerdos bien concretos con él. Esto implica un largo camino de sufrimiento y desesperanza, porque él ya probó la libertad fuera del matrimonio, por lo que si tú endureces el yugo, entonces se saldrá por la vía más corta; y como nunca se va a ir, por la comodidad que representa la estadía en la casa, te la vas a psar muy mal. Ninguna amante (por buena que sea) le va a lavar su ropa, ni le planchará sus camisas, ni le hará de comer, ni le va a aguantar sus berrinches. Tú sí.
2.- Volverte adolescente junto con él. Decídete a cambiar de vida y con toda madurez invierte tiempo en conquistarlo. Sal con él, vayánse a fiestas, bares, etcétera y redescubre tu sexualidad de una forma diferente. Vuélvete de nuevo su novia o, mejor aún, una esposa recién casada: ¡váyanse de luna de miel!. Esto también es difícil, porque implica mucho compromiso de tu parte y tirar a la basura muchos prejuicios.
La tercera opción no te la puse. Es la mejor, es también difícil, pero ya has declarado que no quieres aceptarla. De todos modos te la comento, por si acaso: Mándalo al diablo y decídete a vivir la vida como tú siempre la has soñado, sin el estorbo de la infidelidad.
Suerte.
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