Gracias SeSobrevive, por tu respuesta.
Sobre la pregunta de por qué no fui al matrimonio, el motivo fue que al comienzo mi hija mandó a hacer los partes con los nombres de mi actual marido y el mio; pero no me los mostró....sino que me comentó que aún NO se le entregaban y fue entonces cuando supe que ella los había destruido.
Me pareció extraño pero esperé que ella me dijiése algo. No lo hizo, solamente noté que con su novio y hermana, más una amiga comenzaron a repartirlos y me entrega "un parte de invitación" para mi marido y señora (o sea yo) ......... al abrirlo leímos el nombre de su padre con las siglas (RIP) y una cruz al lado del nombre.
Al día siguiente me preguntó mi yerno si iríamos al matrimonio ¿ comprendes ?
A lo que respondí que lo pensaría.......
¿Es justo que la madre pague la boda de su hija y deba esperar ser invitada?
Todo eso y mucho más me hizo pensar que una vez más era necesario dejar decantar los acontecimientos; pero fue en vano ya que la situación se puso cada día peor. El estrés del matrimonio la tenía muy activa y en un estado hiper ventilada. Además al no llegar a casa, no tomaba sus medicamentos.
Respecto al perdón, os juro que siempre he sido la que se autoculpa para amigarnos. Pido perdón por todo, ya que ellas son muy unidas y arremeten contra cualquier persona que pueda herirlas (a su parecer).
Cuando las llevaba heridas al hospital, las derivaban a psiquiatría y quedaban hospitalizadas...La única culpable según ellas, era yo. Diariamente viví con dolor sus pocas ganas de disfrutar la vida, por lo que debí dejar un trabajo trás otro y dedicarme a ellas con todo mi amor.
Hoy, vuelvo a suplicar que me conteste el teléfono para pedirle perdón si en algo he fallado. Lástima que está pasando por sus últimas semanas de embarazo y no puedo acompañarla.
Creo comprender un poco sobre la esquizofrenia...un poco, al vivir esos 2 largos años de enfermedad con mis 5 hijos y mi ex marido enfermo, me sometieron a exámenes para ver si estaba apta para hacerme cargo de mi familia. Fue ahí que me enseñaron los doctores a separar la realidad de mi ex, con la realidad del entorno familiar que me superaba.
Luego de su muerte, pasé por una depresión reactiva muy severa la que aumentó con el la enfermedad de mis hijas mayores. Debí pedir ayuda por mis otros 2 hijos y por mi matrimonio que aún mantenemos gracias a las ganas de sacar adelante a los 2 pequeños.
No es fácil explicar tantas cosas vividas, pero quiero LUZ para poder ver con claridad, caridad y amor de madre.
Saludos cordiales
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