Gracias Campanilla por los buenos deseos.
En realidad no es fácil entender la postura desde el otro lado. Según yo el dejar de fumar no debiera ser un problema, sobre todo si se es un fumador social, no uno empedernido. Al parecer no es así y dejarlo cuesta más de lo que uno quisiera, aún cuando sea un sacrificio por un ser amado.
Un abrazo ... y no fumes mucho
